
¿Qué son las Sissies? Y… ¿son trans?
El género y la sexualidad están en constante evolución, y es muy importante abordar estos temas con interés y respeto. A lo largo de los años, han surgido una gran cantidad de términos e identidades, y cada uno representa una faceta del amplio espectro de la experiencia humana.
Entre ellos, se encuentra el término sissy, que históricamente se ha utilizado con una variedad de sentidos, algunos despectivos, otros más respetuosos. En la intersección entre la expresión de género y la sexualidad, surge una pregunta: ¿identificarse como sissy significa ser una mujer trans?
¿Qué es una sissy?
El término sissy usado para referirse a un hombre ha evolucionado mucho a lo largo de los años y tiene diferentes connotaciones dependiendo del contexto en el que se use. Históricamente, se usaba despectivamente para referirse a hombres o niños considerados débiles, afeminados o carentes de rasgos asociados con la masculinidad tradicional.

Con el tiempo, sin embargo, su significado se expandió. En la actualidad, a pesar de que existen personas que todavía lo usan peyorativamente, varias subculturas y miembros de la comunidad LGBTQIA+ han recuperado este términos y lo usan para nombrar una forma específica de feminidad o ciertas prácticas.
Es importante destacar que este uso moderno no siempre se relaciona con la identidad de género de una persona, sino que se trata de una forma de expresión de género o de un rol particular dentro de una relación.
La etimología de sissy
La palabra sissy viene del inglés y tiene sus orígenes en la palbra sister (“hermana”). En un principio, era un término coloquial para referirse a la hermana menor de alguien, pero el término evolucionó y, en el siglo XIX y principios del XX, sissy comenzó a usarse como jerga para hablar de niños u hombres que no se ajustaban a los estándares tradicionales de masculinidad.
Este paso de ser un término familiar a ser una burla muestra que la lengua es fluida y evoluciona en respuesta a las normas y actitudes sociales.
¿Qué es ser transgénero?
Las personas trans son aquellas cuya identidad de género difiere del sexo que se les asignó al nacer. A diferencia de la expresión de género o el sexo biológico, la identidad de género es un sentimiento interno y profundamente arraigado de ser hombre, mujer u otro género.

Las personas transgénero pueden someterse a varios procesos, como la terapia hormonal o cirugías, para hacer concordar su apariencia física con su identidad de género, pero es importante entender que no todas eligen hacerlo o pueden costearlo.
Ser transgénero se trata de reconocer y afirmar la propia identidad, y es parte del diverso espectro de experiencias de género.
Etimología de “transgénero”
El término “transgénero” se deriva del prefijo latino “trans-”, que significa “a través”, “más allá” o “al otro lado de”, y la palabra “género”. En este contexto, “trans-” se refiere a un movimiento o una existencia más allá de los límites tradicionales del género.
La palabra “transgénero”, que aparece en el español en el siglo XX, se convirtió en una forma de describir a las personas que se movían más allá de los límites del sexo que se les asignaba al nacer. A medida que evolucionó la comprensión social del género, el uso y la aceptación del término crecieron, lo que ayudó a diferenciar entre los aspectos del sexo biológico y el ámbito de la identidad de género, que tiene más matices.
Sissies vs. personas trans: el análisis
A primera vista, podría parecer que los términos sissy y “transgénero” operan en el mismo ámbito, el de la disconformidad de género, pero en realidad representan conceptos distintos, cada uno con sus propios conjuntos de experiencias y asociaciones.

Una sissy suele ser un hombre que muestra características o comportamientos considerados afeminados. En contextos modernos, puede referirse a una forma de expresión de género o incluso a una práctica específica.
Aunque ciertos grupos se han reapropiado del término, no necesariamente denota una identidad de género arraigada, sino que podría referirse a juegos de rol, a fetiches o a un desafío de las convenciones de género.
Transgénero: un sentido intrínseco de la identidad
Por otro lado, lo transgénero gira en torno a la propia identidad de género, una comprensión profunda de uno mismo como hombre, mujer u otro género, que puede no alinearse con el sexo asignado al nacer.
Para las personas transgénero, esta identidad no tiene que ver con juegos de rol o expresiones ocasionales: es un aspecto fundamental de quiénes son. Pueden atravesar transiciones médicas o sociales para alinear su imagen exterior con su identidad interna, pero la base de ser transgénero consiste en reconocerse y vivir auténticamente, más allá de las expectativas sociales basadas en el sexo asignado al nacer.
Diferentes conceptos, mismo derecho al respeto
Si bien las sissies y las personas trans pueden tener experiencias similares, sobre todo cuando desafían las normas sociales de género y de expresión de género, representan diferentes facetas del amplio espectro de la experiencia humana.
Es muy importante abordar cada término y a las personas que se identifican con esos términos con respeto, y entender sus contextos e historias únicas. Al hacerlo, podemos fomentar un entorno que celebre tanto la individualidad como las experiencias compartidas, al tiempo que reconocemos lo rica y diversa que es nuestra sociedad.
Respetar la identidad: la importancia de los términos
Referirse a las mujeres trans como sissies no solo es inexacto, sino también profundamente irrespetuoso. Las mujeres transgénero son personas que, a pesar de haber sido asignadas como hombres al nacer, se identifican y viven como mujeres. Esta identidad de género es una parte intrínseca de quiénes son y refleja una profunda comprensión de sí mismas en lo que respecta al género.

Por otro lado, el término sissy se ha utilizado históricamente como un insulto para los hombres percibidos como afeminados o débiles y está ligado a los estereotipos sociales sobre los roles y las expectativas de género.
Usar este término para referirse a una mujer transgénero invalida su verdadera identidad y sus experiencias, y la reduce a estereotipos obsoletos e hirientes.
El daño de usar etiquetas incorrectas
Etiquetar erróneamente o dirigirse a una persona trans por el género equivocado perpetúa los prejuicios y sesgos sociales, y contribuye a la construcción de un entorno en el que pueden sentirse inseguras, invisibles o marginadas. Referirse a una mujer trans como sissy no es solo interpretar erróneamente quién es, sino que también es perpetuar ideas dañinas de que la feminidad en alguien asignado hombre al nacer es un motivo de burla.
Es un recordatorio de los prejuicios que las personas transgénero suelen enfrentar. Es muy importante usar términos respetuosos y precisos para hablar de todas las personas, ya que la lengua tiene el poder de dar forma a las percepciones y afirmar las identidades.
Avanzar con compasión y comprensión
A medida que avanzamos, cada uno de nosotros tiene un papel que desempeñar en la creación de espacios seguros, ya sea en nuestras relaciones personales, lugares de trabajo o comunidades. Se empieza con educación, escucha activa y un deseo genuino de comprender experiencias diferentes a las nuestras.

Si nuestra forma de hablar, nuestras acciones y nuestras actitudes son inclusivos, sentamos las bases para generar espacios donde todos se sientan valorados y escuchados. El camino hacia una sociedad más inclusiva requiere un esfuerzo continuo, pero con cada paso, nos acercamos a un mundo donde todos se sientan seguros de ser quien verdaderamente son.
¿Y qué mejor manera de empezar a crear espacios seguros que compartir este artículo en tus redes sociales? Generar conciencia es el primer paso para crear un cambio revolucionario.